
Eres la que alegra mis días, la que llena de vida mis momentos de bajón, la que hace que sienta que vivir contigo sea la mejor opción de mi vida y que fue una suerte tan grande haberte conocido que a veces ni me lo creo. Pensar en aquel momento que te sentí cerca por primera vez me hace perderme en un paraíso que no es tan imaginario como podemos creer, es real, es verdad que estás a mi lado, que puedo contar contigo para lo que quiera, que te entregas a mi sin importar lo demás, que con una mirada me lo dices todo. Sé que esa mirada dice más incluso de lo que yo puedo percibir, y ten claro, y nunca lo dudes que lo que yo siento no se compara a nada de este mundo, que mi vida gira en torno a ti. Y si no quieres creerme, no me observes, mírame.
No hay comentarios:
Publicar un comentario