lunes, 3 de enero de 2011

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Y no pude evitar dejar escapar una lágrima cuando oí tu nombre en mi cabeza. Resonando. Aquello que te atormenta siempre vuelve para seguir torturándote... hasta que ya no puedes más. Hasta el límite. No sé que hice mal, no sé que pasó en realidad... pero sé que pase lo que pase al final siempre acabo sufriendo. Quizás todo es esto... es lo máximo que puedo aspirar.

1 comentario:

  1. Me gusta, mucho:)
    Pásate por el mio: http://anitacobas.blogspot.com/

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