martes, 30 de noviembre de 2010




Hoy me encuentro solo y le pregunto a las estrellas, ¿quién de mi hoy se acuerda para ir a buscarlas? Me acerco a las flores, tan bonitas como ella, tan bella, mi doncella, y amenizo himnos de esperanza y fe. Me aturden los últimos rayos de sol que azotan mis ojos. Llega la noche y con ella la oscuridad, tan fiel como siempre, tan unidas, complementarias y eternas hasta hoy. Buen ejemplo de que el ser humano no es así, ¿qué tan natural es el hombre? Lo es, no lo es, es antinatural, ser racional, con sentimientos, no como todo lo demás. ¿Tan complementario ha sido y luego antinatural la sexualidad? ¿Por qué antaño había de ser grueso y forzudo natural, y ahora delgado y fuerte artificial? Cosas de la sociedad, inculta de volver a caer en la fatalidad. Yo al menos me doy cuenta de esos errores; que sepa, pueda o quiera intentar cambiar algo, ahí ya no sé si llego, hay mucho dinero en los medios de comunicación, esos son los que saben llevar a la sociedad mundial. ¡Enhorabuena! Putos cabrones. Tanto me desvié en mi camino, que tardé en volver, pero volví aquí, a mi corazón, que no entiende ni de culturas, ni de sociedades; así que yo la sigo buscando. Sigo buscando la felicidad, sigo encontrando obstaculos que me hacen caer y obstaculos que me hieren demasiado, sobre todo cuando el obstaculo está en la zona de curas. Enfermo más de lo que avanzo, pero avanzo cada vez con pie más firme gracias a los vendajes provisionales que hacen que me fortalezca cada día más y más. Y lo veo venir, lo veo venir, pero lejos me encuentro. Pero hay que seguir, sé a lo que me enfrento.

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