El viento me dijo una vez, que sus susurros eran personas enamoradas, también me dijo que las sonrisas las fabrica el corazón. Así que fui a preguntarle al corazón que yo ¿por qué sonreía? El corazón me respondió: yo solo trabajo porque me lo mandan. Una mujer me manda que usted sonría. Pero esa mujer no es libre, a ella la mueve alguien como yo, un corazón, que a la vez esta trabajando porque alguien se lo manda. ¿Y como se manda eso? Pregunte yo. Pues se mandan mediante miradas, abrazos, besos y suspiros y a eso, no creo que nadie le responda. Solo créetelo y déjate llevar por la magia del amor. Ama y déjate amar, y verás la vida desde otra perspectiva, desde el lado de la felicidad.
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